Iniciativa

A medida que nuestro mundo laboral se digitaliza más, saber tomar la iniciativa es más importante que nunca. Las personas que toman la iniciativa en el trabajo son muy valoradas, estas personas hacen que las cosas funcionen. Este tipo de personas son las que descubren la información que uno necesita. En pocas palabras, logran cosas.

Introducción a las habilidades

Introducción a la iniciativa

show initiative and do something great

De nada sirve tener una buena idea si nunca se utiliza.

– John Maxwell

La enseñanza de la iniciativa a los alumnos nunca es fácil. ¿Qué alumnos responden bien a la iniciativa? ¿Cómo se ayuda a los que lo necesitan?

Además, ¿cómo se puede saber si los alumnos son capaces de mostrar iniciativa en el trabajo?

Cuando los nuevos empleados llegan a programas de aprendizaje en el trabajo, los empresarios dicen que la “iniciativa” es una de las principales preocupaciones.

¿Cuáles son algunas formas de motivar a los estudiantes para que actúen en el aula y en el lugar de trabajo?

En un mercado mundial que está cambiando exponencialmente, las habilidades interpersonales se han vuelto esenciales.

De un modo u otro, todas están relacionadas.

La capacidad de aplicar y adaptarse al cambio.

Debido a que la  industria puede cambiar de un momento a otro, las nuevas metodologías e ideas perturban al mundo laboral todos los días.

Vivimos en una época en la que no hay garantía de nada.

Por ello, los estudiantes deben aprender a navegar por los cambios a los que se enfrentarán en la vida. Al menos, deben aprender a reaccionar ante ellos.

Si no lo hacen, se quedarán atrás.

En el mundo actual, la única constante es el cambio.

Por esta razón, muchos profesores como tú incorporan la “Evaluación de las Habilidades del Siglo XXI” en sus cursos de preparación profesional.

Los estudiantes que tengan habilidades del siglo XXI serán capaces de adaptarse a un entorno empresarial en constante cambio.

Ahora es el momento de enseñar a tus alumnos las habilidades de preparación para la carrera profesional. ¿Cuáles son las mejores maneras de que los profesores de FP enseñen la iniciativa?

Breve teoría

¿Qué es la iniciativa?

Esta habilidad interpersonal está relacionada con los empleados que inician proyectos, desarrollan planes y ejecutan estrategias por sí mismos.

En otras palabras, mostrar iniciativa es la capacidad de pensar por sí mismo y ser creativo mientras se trabaja sin una dirección constante. Para tener éxito, hay que ser resistente y decidido. Los iniciadores demuestran su capacidad de pensar de forma independiente y de actuar cuando es necesario. Hay que usar la cabeza y tener ganas de triunfar.

Los jóvenes profesionales deben aprender habilidades de autogestión, y la iniciativa es una de esas habilidades.

Utilizar tu iniciativa significa asumir responsabilidades que quizá no se te hayan asignado, encontrar soluciones a problemas que otros pueden haber pasado por alto y planificar con antelación para seguir aprendiendo. Si es necesario, investigas más, haces preguntas y pides ayuda si la necesitas.

Por eso los empresarios adoran a los empleados con iniciativa. Los miembros del personal con estas habilidades son un gran activo, y pueden ser promovidos a los equipos de gestión media o ejecutivos.  

Sin embargo, la iniciativa no siempre surge de forma natural. Por eso hay que enseñar a los alumnos a tener iniciativa.

Objetivos de nivel

Tus alumnos pueden adelantarse a la competencia y estar al día de lo que ocurre en su campo profesional con esta iniciativa. Es habitual que las personas que tienen mucha iniciativa ganen premios y ascensos al aportar ideas atractivas y beneficiosas.

Iniciar ciertos proyectos puede establecer a su estudiante como un miembro valioso de su equipo en la oficina, lo que resultará en un éxito futuro. Demuestra que tiene confianza en sí mismo y que está dispuesto a trabajar duro para mejorar su vida profesional o personal.

Fomentar la iniciativa de los alumnos mostrándoles cómo podemos trabajar juntos para conseguir nuestros objetivos, una habilidad crucial del siglo XXI para todos los estudiantes.

 

Un componente que suele pasarse por alto en los adultos (hasta que deja de estar presente en su personalidad), mostrar iniciativa es vital para el éxito en la escuela y en la carrera profesional. 

Para alcanzar los objetivos, necesitan la capacidad de responsabilizarse de su propio futuro y la necesaria capacidad de decisión. Mostrar iniciativa es como cualquier otra habilidad que se desarrolla de forma natural con la práctica. Vosotros, como profesores, podéis utilizar métodos sencillos para garantizar que los alumnos desarrollen las habilidades necesarias para trabajar de forma independiente y tener iniciativa.

Paso a paso - Escenarios de entrenamiento

Introducción

La capacidad de tomar la iniciativa es una habilidad importante para tener éxito tanto en el aula como en el trabajo (hasta que se nota su ausencia). Para alcanzar los objetivos, tenemos que aprender a tomar buenas decisiones y hacernos cargo de nuestro destino.

La buena noticia es que la iniciativa es una habilidad que puedes ayudar a tus alumnos a desarrollar. Puede hacerlo utilizando los siguientes escenarios de formación.

Actividad: Jugar a los negocios

Actividad: Jugar a los negocios
  • Tamaño del grupo: Toda la clase
  • Tiempo: Todo el año escolar
  • Tarea: A través de esta actividad, los alumnos comprenderán mejor la estructura empresarial y cómo pueden avanzar en sus carreras. Como profesor, usted puede asumir el papel de director general o presidente, y sus alumnos pueden tener títulos de directivos o trabajadores, lo que les otorga títulos valiosos. Esta actividad puede durar todo el año escolar.

Paso 1: Trabaja con tu clase para determinar el propósito de tu “empresa” y los roles que cada uno desempeñará en ella. Los roles pueden crearse a partir de los trabajos que tienen tus alumnos (por ejemplo, los roles de un hotel: empezando por los gerentes, el personal de limpieza, etc.). Dales tareas que sean relevantes para sus funciones y dales espacio para que muestren iniciativa y desarrollen su trabajo y sus tareas. Para imitar la vida laboral, dales puntos o algún tipo de “pago”. Con esto también puedes conseguir que muestren iniciativa.

Paso 2: Reúnete cada 3 ó 4 semanas para evaluar cómo va todo y presentar lo que se ha conseguido. El objetivo es motivarles.

Paso 3: Reúnete en una gran reunión en la que todos reciban su “pago” y resuman sus logros.

También puedes encontrar juegos de simulación de negocios en línea. Echa un vistazo a esta página web

Actividad: Tarea "sobre" creada por Tina Seelig en la Universidad de Stanford

Actividad: Tarea “sobre” creada por Tina Seelig en la Universidad de Stanford
  • Tamaño del grupo: Toda la clase
  • Tiempo: Dos horas
  • Tarea: Los alumnos deben aumentar la cantidad actual y desconocida del sobre en dos horas. Cuando los alumnos muestran su iniciativa, son capaces de darse cuenta de lo fácil que es para ellos ganar dinero.

Paso 1: Prepara el sobre con una pequeña cantidad de dinero (no más de 2 euros). Entrégales el sobre y diles que se les ocurra alguna forma de aumentar el dinero.

Paso 2: Dales dos horas de tiempo para que sean creativos. Puedes darles algún tipo de reglas sobre lo que está permitido y lo que no. (Por ejemplo: a veces los alumnos idean formas como el intercambio por objetos que tienen más valor o explicando su tarea y encontrando “inversores”).

Paso 3: Reunirse y evaluar cómo ha funcionado y qué han intentado para aumentar el dinero. Por lo general, los alumnos siempre encuentran alguna forma de aumentar el dinero y se dan cuenta de lo fácil que puede ser tener éxito si se es creativo y se muestra iniciativa.

Actividad: Inspirar con los empresarios

Inspirar con los empresarios
  • Tamaño del grupo: Toda la clase
  • Tiempo: Todo el tiempo que se quiera
  • Tarea: YouTube es una buena fuente de todo tipo de vídeos motivadores. El objetivo de este “ejercicio” es conseguir que los alumnos se interesen y se motiven para mostrar su iniciativa.

Paso 1: Recopilar vídeos que muestren historias de éxito empresarial y cómo han llegado a ellas. La mayoría de las veces, hablan de demostrar iniciativa y trabajo duro para tener éxito. Por ejemplo: The Science of Taking Action | Steve Garguilo | TEDxCarthage.

Paso 2: De ahora en adelante, muestra algunos de esos vídeos. Verás que tus alumnos se inspirarán, y quizá también tú. Da a tus alumnos la oportunidad de hablar sobre sus observaciones e impresiones. 

Actividad: Incluir la iniciativa en todos los trabajos en grupo

Incluir la iniciativa en todos los trabajos en grupo
  • Tamaño del grupo: depende del trabajo en grupo
  • Tiempo: depende del trabajo en grupo
  • Tarea: El trabajo en grupo puede promover el pensamiento crítico pero para inspirar la iniciativa es necesario algo más que hacer que los alumnos trabajen en grupo. Sin embargo, dado que la mayor parte del trabajo en grupo puede ser realizado por uno o dos estudiantes, mientras los demás se sientan y aceptan, este ejercicio no funciona tan bien en grupos grandes.
    El proceso funciona mejor si se da a los alumnos la oportunidad de calificar la ayuda de sus compañeros en la realización de las tareas. Al crear este tipo de presión, los alumnos se sienten motivados a mejorar y evitan ser vistos como “eslabones débiles” del equipo.

Paso 1: Pida a sus alumnos que califiquen a sus compañeros de equipo después del trabajo en grupo en función de su utilidad para el grupo y de la calidad de su trabajo en equipo.
Al ser sincero con este proceso, es más probable que los estudiantes tomen la iniciativa para evitar decepcionar a su clase y también a ti. También es posible que descubras problemas de participación de los que, de otro modo, no serías consciente.

Paso 2: Crear una rúbrica de evaluación para los estudiantes, discutirla con ellos y compartirla con ellos. Decide qué criterios se utilizarán para las evaluaciones finales. Podrían prepararse varias categorías y luego los alumnos podrían calificar y comentar estas categorías. Las categorías podrían ser:

Table for initiative exercise

Fuente:  https://teaching.cornell.edu/resource/how-evaluate-group-work

Paso 3: Permite que realicen su trabajo en grupo y observa a los alumnos que parezcan callados y quizás los anime preguntarles qué tienen que decir o hacer. 

Es posible que su participación aumente como resultado. Esto probablemente les animará a hacer más aportaciones.  Promueve también que se animen unos a otros.

Evaluar al principio del proyecto permite a los grupos valorar cómo pueden mejorar. Proporciona información periódica a los miembros del grupo para que puedan evaluar sus progresos tanto colectiva como individualmente.

Paso 4: Discute con el grupo lo que se puede hacer mejor y lo que ya se ha hecho bien. En función de las evaluaciones de los compañeros, es posible que quieras ajustar la nota.

Métodos y estrategias de formación

Introducción

La capacidad de iniciativa es una habilidad que no tiene precio y que es muy valorada por los empresarios. ¿Qué técnicas se pueden utilizar para enseñar a tener iniciativa?

Empecemos con algunos aspectos básicos antes de profundizar un poco más.

¿Cómo se fomenta la iniciativa?

  • Demostrar su impacto.
  • Dar un buen ejemplo.
  • Asignar proyectos desafiantes.
  • Establecer un programa de formación.
  • Las listas de comprobación son estupendas para mejorar los procesos.
  • Elimine el miedo de la ecuación.
  • El aprendizaje lleva tiempo.
  • Es importante ser transparente sobre los desafíos.

Técnicas de formación

1) El objetivo final debe ser la base de sus lecciones

Los objetivos animan a las personas a tomar iniciativas en la escuela y en el trabajo.

Sobre todo si el objetivo se basa en lo que sus alumnos valoran. ¿Cuál es el mejor método para aplicarlo en tu aula?

Conoce mejor a tus alumnos.

Descubre información como:

  • ¿Dónde quieren trabajar?
  • Para tener éxito en su trabajo, ¿necesita el estudiante cursar algún tipo de formación complementaria?
  • ¿Se les exige una certificación en habilidades específicas?

Averigüa esta información y llévala al primer plano de sus lecciones.

Tus alumnos estarán más motivados para completar su trabajo y superar sus expectativas si siempre vinculas la enseñanza en el aula a los objetivos finales que tienes en mente.

Sería prudente mencionar que, independientemente de la línea de trabajo que uno siga, los empleados deben tener siempre un objetivo.

La capacidad de pensar con un objetivo en mente permitirá a tus alumnos adaptar sus estilos de aprendizaje y trabajo y mostrar más iniciativa en el futuro.

2) Tus lecciones deben incluir el trabajo en grupo

En los grupos pequeños, el trabajo en grupo es una forma estupenda de fomentar el pensamiento crítico y el trabajo en equipo.

Para inspirar la iniciativa, no basta con que los alumnos trabajen en grupo. La mayor parte del trabajo en grupo puede ser realizado por uno o dos estudiantes, mientras que los demás se sientan a escuchar.

Por lo tanto, es importante incluir una forma de que los estudiantes califiquen a sus compañeros de equipo sobre la ayuda que han prestado para realizar las tareas.

Los estudiantes serán más propensos a tomar la iniciativa si son francos en este proceso para no decepcionarte, a su equipo e incluso a ellos mismos.

Los alumnos se sentirán motivados para hacer mejor su trabajo gracias a este tipo de presión y evitarán ser considerados un “eslabón débil” del equipo.

Los estudiantes también estarán motivados para hacer su mejor trabajo al promover este tipo de colaboración.

Si se trata de dar palabras de ánimo o de aprovechar los puntos fuertes de cada persona, tus alumnos encontrarán la mejor manera de motivar a todos para que tengan éxito.

En conjunto, experimentar el trabajo en grupo puede dar a los alumnos una mayor comprensión de lo que les motiva a ellos y a los demás.

Sin embargo, ¡esta es sólo una forma de capacitar a tus alumnos! Aparte del trabajo en grupo, los alumnos también deben ser capaces de trabajar de forma independiente.

3) Permite que tus alumnos trabajen de forma independiente

En el aula y en el lugar de trabajo, la independencia está estrechamente relacionada con la iniciativa.

Los alumnos tendrán que aprender a gestionar su tiempo y a trabajar de forma eficaz, sin que haya alguien constantemente encima de ellos para mantenerlos en la tarea.

Si dejas que los alumnos trabajen de forma independiente, les estás demostrando que confías en que van a hacer el trabajo.

También les está dando práctica en la toma de decisiones sobre el tiempo que deben dedicar a ciertos aspectos de la tarea.

Además, esto puede ser un excelente seguimiento del trabajo en grupo, ya que si alguien se desentiende del trabajo de sus compañeros, ¡todo recaerá sobre ellos!

Aunque no hay que desentenderse al 100%, seguro que alguien tiene una pregunta de vez en cuando.

En general, dar a los alumnos la responsabilidad de su propio aprendizaje les hará más responsables y les motivará para demostrar que se puede confiar en ellos.

Los estudiantes que trabajan de forma independiente tienen la desventaja de terminar más rápido que otros, por lo que algunos se quedan esperando mientras otros terminan más rápido. Ahora, ¡pasemos a nuestro siguiente consejo!

 

4) Garantizar la productividad y la proactividad de los estudiantes

En una clase o en el trabajo, sus alumnos seguramente se encontrarán con periodos de “inactividad” tras completar un proyecto o una tarea.

Es durante estos tiempos muertos cuando la iniciativa puede decaer. Cuando los alumnos terminan las tareas de clase más rápidamente que los demás, es posible que no sepan qué hacer a continuación.

Para ayudar a tus alumnos a ser productivos y proactivos, es buena idea abordar estos problemas antes de que surjan.

  •  Crear tareas adicionales.

    Puede ayudar a los alumnos a ser productivos asignándoles tareas “extra” a lo largo del semestre.
    Puede ser cualquier cosa, desde responder a una pregunta en sus diarios de clase hasta completar una hoja de trabajo adicional.

    Sea cual sea la tarea, lo más importante es que esté relacionada con lo que se está tratando en clase y que recompense a los alumnos por ir más allá.

  • Considerar el uso de preguntas de bonificación.

    Para los alumnos que terminan las evaluaciones más rápido que otros, puedes hacer más interesantes ciertos cuestionarios o pruebas añadiendo algunas preguntas extra. Hacer preguntas abiertas como por ejemplo “¿Qué más sabes sobre el tema?” puede funcionar bien. Esta sección permite a los alumnos la oportunidad de demostrar de qué más son capaces después de una evaluación y seguir siendo productivos.

  • Implicar a los alumnos en el proceso.

    Pregunta a los alumnos sobre qué creen que sería un buen uso de su tiempo después de haber completado su evaluación. Si consigues que los alumnos participen activamente, puedes ayudarles a ser más productivos. ¡Eso es lo llamamos mostrar iniciativa! También una buena manera de involucrar a los estudiantes.

5) Hay que animar a los estudiantes a descubrir conexiones externas

Al explicar por qué los alumnos necesitan aprender lo que se les enseña, algunos profesores esperan inspirar la iniciativa.

Aunque puede ser tentador dictar lo que es importante, a veces es mejor dejar que los alumnos establezcan esas conexiones por sí mismos.

Piensa en preguntas como estas en relación con el tema que estás enseñando:

¿Por qué aprendemos esto?

¿Cómo podría alguien aplicar esta información/habilidades en su carrera?

¿Cuál es la última vez que viste a alguien utilizar esta habilidad/información?

Los alumnos pueden responder a estas preguntas en los debates de clase o en los diarios de clase.

Hacer la conexión entre el lugar de trabajo y la educación es una idea que motivará e inspirará a los estudiantes a aprender, independientemente de cómo decida implementarla.

Contenido de la formación

Introducción al contenido de la formación

Tomar la iniciativa es vital para tener éxito tanto en el aula como en el lugar de trabajo. Es la capacidad de asumir la responsabilidad de nuestro propio futuro y la capacidad de tomar buenas decisiones para perseguir nuestros objetivos. Al igual que cualquier otra habilidad, la iniciativa requiere práctica para desarrollarse. El propósito de esta parte es demostrar que hay muchas maneras en que los educadores pueden asegurarse de que los estudiantes aprendan y desarrollen habilidades de iniciativa que necesitarán en el futuro. 

Dejemos que aprendan y practiquen la iniciativa, ¡les beneficiará!

Poner en práctica - tareas, deberes

Proporcionar tareas

Los profesores no deberían empezar a pagar a sus alumnos una “recompensa”, pero asignarles tareas durante la jornada escolar puede ser una buena forma de enseñarles a tener iniciativa. Cada alumno debería ser responsable de una tarea diferente al principio de cada semana. 

Algunos alumnos podrían tener que regar las plantas tres veces durante la semana, mientras que otros podrían tener que reorganizar la biblioteca una vez. Si quieres que esto se parezca al mundo real, pon a algunos alumnos en equipos mientras otros trabajan solos.

Sin embargo, cada semana debes cambiar la dinámica para que todos los niños experimenten diferentes escenarios. Tú decides qué “recompensa” quieres por hacer estos trabajos. Si explicas que todos formáis parte del mismo equipo y que todos tenéis que contribuir, crearás un entorno de trabajo limpio, bien organizado y productivo. Si tratas de imitar una experiencia del mundo real, la “recompensa” puede ser un crédito extra, un pase de deberes o el acceso a algún tipo de recompensa de grupo, como celebrar la clase fuera, ir de excursión o trabajar en un proyecto especial.

Animar a los estudiantes a organizar eventos comunitarios

Tomar la iniciativa es maravilloso, pero cuando la iniciativa se utiliza únicamente por razones de interés propio, puede parecer vacía. Anima a los estudiantes a organizar programas de tutoría, días de limpieza de la escuela y eventos de construcción de la comunidad, así como a ser empáticos con los demás. De este modo, verán cómo tomar la iniciativa puede beneficiarles personalmente, profesionalmente, así como en su escuela, comunidad y más allá.

Muéstrales que la iniciativa puede ayudarles a ellos pero también a los demás.

 

Primera asignación del año

Como pregunta del primer día de clase, después de hablar a los alumnos de tu asignatura, de lo que quieren conseguir y de lo que quieren aprender de ti, deja que presenten un resumen o una exposición de cuáles son sus objetivos, y que lo relacionen con su trabajo.

Reúnete con tus alumnos a mitad del tiempo que pasas con ellos para evaluar cómo les va y qué han conseguido hasta ahora. Esto se hace para motivar a los alumnos a mostrar más iniciativa y para enseñarles a evaluarse a sí mismos. 

Cuando estén terminando su tiempo contigo, pregúntales si hay algo que les gustaría aprender o si quieren tus sugerencias para ayudarles a alcanzar su objetivo.

Al final, evalúa cuánto han conseguido y cómo lo han hecho, así como si les ha servido para fijarse un objetivo y evaluarlo.

Conectar la iniciativa con su trabajo

Asigna a tus alumnos la “tarea” de observar su lugar de trabajo e identificar cualquier problema o forma de mejorar las cosas. (Por ejemplo, podría ser algo tan sencillo como una mejor separación de la basura). Deben preparar una breve presentación o tarea en la que describan y definan el problema o la cuestión que están tratando, y cuál es su solución.

Reúnanse en clase para evaluar y discutir las ideas que tienen los alumnos. Dales la tarea de que muestren su iniciativa y cuenten sus conclusiones en su lugar de trabajo.

Nota: Asegúrate de avisar a su responsable en el trabajo para que nadie se sienta ofendido.

Darles a conocer la iniciativa

Encarga a tus alumnos que se observen a sí mismos en el trabajo y que documenten o anoten la frecuencia con la que muestran su iniciativa. Todo sin que se lo pidan.

Después, reúnanse en clase y hablen de las cosas que se les han ocurrido a los alumnos sin que se les haya preguntado.

Esto pretende motivarles para que muestren iniciativa en el trabajo y les da otro punto de vista sobre lo que puede considerarse iniciativa.

 

Material adicional

Referencias a recursos externos para obtener más información

Quiz

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